ATENAS, Grecia. Anarquistas griegos lanzaron el domingo bombas incendiarias, sillas y tablones de madera a la policía antimotines en breves enfrentamientos frente al Parlamento, mientras los legisladores debatían un controversial proyecto de austeridad. Los choques alteraron una manifestación pacífica mucho más numerosa.

La policía respondió con granadas aturdidoras y gases lacrimógenos para dispersar a los anarquistas, que se dividieron en dos grupos: uno se mezcló con los participantes de una protesta pacífica de 10.000 personas y otro se congregó en la Plaza Sintagma frente al Parlamento.

El proyecto de ley, introducido como parte de los requisitos que la endeudada Grecia debe satisfacer según los términos de su tercer rescate financiero internacional, incluye un notable aumento en las contribuciones para el seguro social y las pensiones y un incremento en los impuestos para casi todos los contribuyentes. Los trabajadores se quejaron por considerar que los aumentos 10marán sus ingresos, ya perjudicados por seis años de austeridad y han lanzado una serie de huelgas.

La protesta más numerosa el domingo fue convocada por los sindicatos más grandes y la mayoría de los participantes fueron simpatizantes del Partido Comunista. Unos 45 minutos antes de empezar a lanzar proyectiles, los anarquistas golpearon a un conocido activista agrícola por considerar que era miembro del partido ultraderechista Alba Dorada. Otros manifestantes rescataron al agricultor.

Minutos más tarde, otro grupo de anarquistas golpearon a otra persona y la policía tuvo que usar granadas de aturdimiento para detener la golpiza. Los anarquistas atacaron a un policía frente a hoteles de lujo en la Plaza Sintagma.

La policía despejó la explanada frente al Parlamento con gases lacrimógenos, pero la mayoría de los manifestantes pacíficos retornaron y amenazaron quedarse hasta que los legisladores voten sobre un proyecto de ley sobre pensiones e impuestos.

También hubo enfrentamientos en Tesalónica, donde los anarquistas se desprendieron de una marcha de protesta para arrojar bombas incendiarias contra los policías que custodiaban las oficinas locales del partido gobernante Syriza. La policía usó gases lacrimógenos y persiguió a los manifestantes por las calles céntricas.

Varias asociaciones profesionales, incluso de ingenieros, periodistas y médicos, advirtieron a los legisladores que son miembros de dichas asociaciones que enfrentan acción disciplinaria y posible expulsión si votan a favor del proyecto. El primer ministro Alexis Tsipras es miembro de la asociación de ingenieros.

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